domingo, 5 de octubre de 2014

CAPÍTULO 12 : LAS UVAS DE LA SUERTE

          José continuaba conversando con su familia mientras cenaban. Les narraba cómo era la vida de camarero, anécdotas y experiencias graciosas de personas que había conocido durante su andadura.

En el otro lado de la casa, en la cocina, Concha y su madre Carmela preparaban las doce uvas de la suerte. Deseaban que el año venidero pudieran volver a estar todos juntos, con José, aunque su deseo se veía frustrado por la realidad de la necesidad de empleo que no era fácil en Villanueva.

Concha y Carmela volvieron de la cocina y se acomodaron en sus respectivos sillones junto a la familia. Repartieron un plato para cada uno donde estaban las doce uvas.

Eran las doce menos diez minutos, faltaba poco para despedir el año.

- José, ¿ ya sabes que deseos le vas a pedir al año venidero? - dijo Concha.

- Pues uno lo sé seguro, el resto creo que lo mismo de cada año, salud para mi familia - dijo José.

- De todas maneras no digamos nuestros deseos, no es nada bueno, si no, no se cumplen.- dijo    Manuel.

- ¡Carmela! ¡Me falta una uva!.- dijo Antonio mientras las contaba.

- Es imposible, Concha y yo hemos revisado que todos tuviéramos las doce. Bueno, espera que ahora te traigo una.- dijo Carmela a su marido.

- ¡Venga, va! Que van a empezar los cuartos, preparaos!.- dijo Manuel.

Comenzaban a sonar los cuartos que anunciaban el comienzo de las campanadas. Por cada campanada, se tendría que comer una uva. Si comías las doce en tiempo, y pedías un deseo para el año venidero, estaba asegurada la suerte.

Clom-Clom-Clom-Clom-Clom-Clom-Clom-Clom-Clom-Clom-Clom-Clom sonó desde una radio que tenían en el comedor. Doce campanadas donde al unísono comieron una a una y al final pidieron un deseo sin pronunciarlo en voz alta para que se cumpliera.

- ¡Feliz año!.- se escuchó una y otra vez, los hijos se felicitaban entre sí, los padres a los hijos y viceversa.

- ¡Feliz año! Ojalá este año nos brinde más felicidad, trabajo y salud.- dijo Concha.

- Los vecinos están saliendo ya a la calle a celebrarlo y a felicitarse, ¿porqué no nos acercamos y los felicitamos? - dijo Manuel.

- Id vosotros, yo estoy cansado, me iré a dormir.- dijo Antonio que ya se iba haciendo mayor.

- Yo me quedaré a lavar los platos, pero id vosotros hijos míos.- dijo Carmela.

Los tres hermanos, Concha, Manuel y su mellizo José salieron al encuentro de la multitud vecinal.

Encarnita, era ajena de que José había vuelto para celebrar con su familia la nochevieja. Ella junto con los demás vecinos, donde estaban sus amigas y su hermana Antonia felicitaban y deseaban lo mejor para el año venidero.

Los tres hermanos cruzaron la calle y aparecieron entre el gentío de los vecinos. Encarnita y José aún no se habían visto, había muchísima gente saludándose y algunos de borrachera. El alboroto era sobrecogedor. De repente, entre la multitud, Manuel pudo divisar a la bella muchachita Encarnita. Sin decirle nada a José, fue corriendo hacia ella.

- ¡Encarnita! No te lo vas a creer, este año seguramente tu deseo se cumpla antes de tiempo.- dijo Manuel.

- ¿A qué te refieres Manuel? ¿ De qué me hablas? .- dijo Encarnita. Bueno, antes que nada, ¡Feliz año cuñao!

- ¡Feliz año Encarnita! vaya si va a ser feliz...jajajajaj- se rió Manuel mientras Encarnita era ajena a lo que sucedía.

- ¿Me vas a contar de una vez qué pasa? ¿Y porqué tengo que estar feliz?.- dijo Encarnita.

- No hace falta que te lo cuente mi hermano, yo mismo te lo diré .- dijo José.

- ¡José! ¡José! Dios mío. Pero tu no estabas...-dijo Encarnita interrumpida por José.

- Yo estaba, pero ahora estoy aquí contigo mi amor, nunca más me volveré a separar de ti tanto tiempo.- dijo José.

- ¡Madre mía! no me creo que estés aquí, esto parece un sueño, no quiero despertar de él. Cuanto he deseado poder abrazarte, besarte, y verte. Las cartas no eran suficiente, no aliviaban mi dolor José.- dijo Encarnita.

- Lo sé Encarnita, por eso, tengo pensado...-iba a seguir contando sus proyectos a Encarnita, pero un brazo surgió de la multitud agarrando a José de la mano y se lo llevó hacia fuera.

Encarnita no entendía nada, Dios, ¿Habría escuchado sus plegarías? No daba crédito a lo que estaba pasando, pero José había desaparecido de su vista, sin poder contarle más cosas y no solo eso, sino que, le había empezado a explicar lo que tenía pensado hacer y había desaparecido de la multitud sin haber acabado su frase. Además Encarnita no sabía ni quién se lo habría llevado de allí por que no alcanzó a ver a la persona con tanto gentío ni a donde se habrían ido.





 

domingo, 28 de septiembre de 2014

CAPÍTULO 11: FIN DE AÑO. JOSÉ Y EL REENCUENTRO CON LA FAMILIA LARA

         Era "Fin de Año" en Villanueva del Río y Minas. Las mujeres de familia preparaban con esmero la cena de esa noche. No podía faltar el rebujillo, el champán, los bizcochos, las cenas elaboradas y entre otros platos, la sopa, para el intenso frío de la noche.

Todo estaba preparado para la gran ocasión. Las mesas se decoraban exquisitamente con velas, adornos navideños y se preparaban las doce uvas de la suerte del año que estaba por entrar.

Aquella noche, José volvía de camino a casa. Tuvo que coger un tren para volver desde Santader a Sevilla y una vez estuvo en Sevilla coger un autocar que le llevaría hasta su tan esperado pueblo de "Villanueva del Río y Minas".

En casa de la familia Lara, Concha preparaba la cena y Carmela la madre le ayudaba a poner la mesa pues esa noche serían cinco comensales; por un lado Antonio el padre de familia y minero, por otro lado Carmela, la madre, y los tres hermanos Concha la mayor y los mellizos Manuel y José que estaba de camino.

Todos estaban ansiosos por recibir a José. Había pasado un año desde que no lo veían pues trabajando de camarero en hoteles por toda España sólo habían podido mantener contacto por correo y teléfono.

Faltaban tres quilómetros para que José llegara a su destino. Todavía no le había comentado a Encarnita que ese día iba a volver desde Santander. Encarnita tenía contacto con su novio José por carta y deseaba con anhelo profundo poder verle algún día no muy lejano.

Encarnita, por otro lado, preparaba junto con su madre Jerónima y su hermana Antonia la cena de esa noche. Mientras todo quedaba listo para aquella celebración, Encarnita lloraba añorando la presencia de José y soñando con que no tardara en poder verle aunque sabía que era muy complicado pues José le había escrito por carta que el reencuentro no llegaría por lo menos hasta el verano cuando le dieran alguna semana de vacaciones.

Eran las 10 de aquella gélida noche del 31 de diciembre, nochevieja en Villanueva. José caminaba hasta el portal de la familia Lara.

Carmela había salido al portal pues sabía que en breve su hijo José se aproximaría por allí. De repente, en la oscuridad de la noche, divisó un cuerpo que apresuradamente corría hacia su encuentro.

Mirando hacia José, Carmela pudo divisar la silueta del que era su hijo.

- Joselito, eres tu? .- dijo Carmela llorando...

- ¡Mamá!.- exclamó José mientras corría hacia su madre.

El reencuentro fue conmovedor, se abrazaron durante diez minutos, con lágrimas que corrían de ambas mejillas.

- ¡Estás mas delgado José!.- dijo Carmela mientras observaba a su hijo.

- Eso son los hoteles mamá, no paro de trabajar, pero como muy bien.- dijo José para evitar la preocupación de su madre...

- Vamos para adentro caríño, que te esperan con anhelo tu padre y tus hermanos.- dijo Carmela.

- ¡Ufff, madre mía!¡ Qué alegría más grande de veros! Apresurémonos mamá.- dijo José.

Sin picar a la puerta, salieron a su encuentro Concha, Manuel y su padre Antonio.

- ¡José! qué alegría verte.- sonó al unísono.

- Y yo, qué ganas de veros a todos.

No pararon de besarse y abrazarse durante intensos minutos. Acto seguido, entraron a la casa pues fuera hacia mucho frío.

- José, nos tienes que contar tus andaduras por los hoteles y tus experiencias de camarero por allí.- dijo Concha.

- También nos tienes que decir cómo te tratan por allí, hermano.- dijo Manuel.

- Pues aunque diga lo contrario José, yo creo que muy bien no come, que lo veo más delgado.- dijo Carmela.

- Hombre, al niño se le ve en buena forma. Anda que no se nota que te cuidan José.- dijo su padre Antonio.

- Mamá, no te preocupes por nada, cierto es que Concha y tu me hacíais unos guisos muy buenos y de siempre he tenido buen estómago. Pero cierto es también que en los hoteles me dan la comida que sirven en el restaurante del hotel a los clientes, puedo comer cuanto quiera y muy variado ya que conozco la cocina de Santander, de Bilbao, de Pamplona, de muchísimas zonas en las que he estado trabajando y puedo decir con fuerte convicción que se come de maravilla.- dijo José.

- Y tu jefe del hotel, ¿qué tal, cómo te trata? .- dijo Manuel.

- Fenomenal Manuel. Para deciros que hoy no tenía fiesta y están tan contentos conmigo que no solo me dan el día de hoy de fiesta y eso que ahora hay muchísima faena por las celebraciones, sino que además, me han concedido tres días extras.- dijo José.

- Por cierto, Encarnita, ¿ sabe algo de que estás aquí?.- preguntó Concha a su hermano José.

- Pues he de deciros que no le he comentado nada, pues quería que fuera una sorpresa. Pero también ansío verla, he de comunicaros, que estoy reuniendo muchas pesetas para así hacer posible nuestro sueño que es casarnos en breve. No aguantamos por mucho tiempo más estar en esta triste situación y por carta ya le he comentado mi deseo, lo único que espero que me den la aprobación en su casa y no nos ponga Benjamín, el padre de Encarnita, trabas para ello.- dijo José.

- Así, que nos vamos de bodorrio, José! ¡Qué bien!.- exclamó Manuel.

Mientras la familia Lara conversaba largo y tendido, Encarnita, era ignorante de la sorpresa que le esperaba. Quién le iba a decir a aquella bella muchachita que en breve su sueño se iba a cumplir...

 

domingo, 7 de septiembre de 2014

CAPÍTULO 10 : JOSÉ EMPIEZA DE CAMARERO Y LLAMA A SU FAMILIA POR NOCHEBUENA

Era nochebuena en "Villanueva del Río y Minas" de 1956 quedaba poco para despedir el año. Estaba siendo un invierno muy duro en aquel pueblecito sevillano, las madres cosían abrigos, elaboraban bufandas y mantas para aguantar el intenso frío. Y los niños se cobijaban en sus casas al abrigo de la leña en compañía de la familia.

José, el mellizo, había obtenido la segunda mejor nota de Bachillerato y podía optar entre varios trabajos. Podía elegir entre trabajar en Correos o en Telefónica, a parte, había aprendido el oficio de camarero y se marchó de hotel en hotel. Estuvo en Madrid, San Sebastián, Santander, Bilbao, Castellón, La Rioja, Pamplona... y en breve tendría que hacer la mili junto con su hermano mellizo Manuel.

Aquella nochebuena, José estaba en el Hotel "Villa Conchita" cuando recordó que tenía que llamar a su familia para felicitarles.

Encarni, estaba ayudando a su hermana Antonia y a su madre Jerónima a preparar canelones. Por otro lado, en casa de la familia Lara, el minero y padre de los mellizos, Concha la hermana mayor elaboraba un guiso para sus padres y hermano Manuel.

José avisó a su jefe y le comentó que se iba a ausentar diez minutos para llamar a su familia y volver al trabajo en seguida. Primero llamó a su casa y más tarde llamaría a Encarni.

Mientras Concha estaba haciendo el guiso, sonó el teléfono en el comedor. Fue corriendo a buscarlo sin saber quién podría estar al otro lado.

- Concha!! .- dijo su hermano José.

- Hombre....José!!!!! Cómo estás hermano? Te vamos a echar mucho de menos esta noche...Estoy preparando ese guiso de patata que tanto os gusta a ti y a Manuel...cómo me gustaría que estuvieras aquí con nosotros.- dijo Concha.

- Y yo...me encantaría poder estar ahí celebrando la nochevieja con vosotros. Os echo mucho de menos también, por ahí no sé, pero por aquí hace un frío del copón...y la verdad que está siendo muy duro el invierno.- dijo José. Estoy cobrando bastante dinero, tengo pensado pedirle a Encarni matrimonio y que nos vayamos a vivir a otra ciudad donde puedan crecer nuestros hijos el día de mañana y garantizarles un futuro.

- Pues la verdad que me alegro muchísimo, que te esté yendo tan bien José! Por aquí, el papa, sigue en la mina, este año le está pasando factura, hace mucho frío y las minas le están volviendo más viejo cada día. La mama sigue enferma, le dan ataques cada dos por tres, y Manuel está trabajando y en breve tendrá que hacer la mili, que ya os ha llegado la correspondencia.- dijo Concha.

- Me alegro tanto de escuchar que estáis como siempre...es una tranquilidad muy grande para mí, saber que todos estáis bien. Yo no paro, de un hotel a otro. La verdad es que he aprendido muy bien el oficio y soy muy buen camarero, aquí todo el mundo me respeta y me hago respetar. En este hotel me tratan de maravilla y el fin de semana me dan tres o cuatro horas de rato libre y entonces me pongo a escribir cartas a Encarnita.- dijo José.

- Encarnita está muy bien José, cada día más guapa, la muchacha...Su familia también está bien. El padre ahora trabaja en el ayuntamiento. Ella acabó la escuela y durante este tiempo ha recolectado algodón en el campo, ha recogido la oliva y borda mantones de manila como su madre Jerónima.- dijo Concha.

- Tengo tantas ganas de verla...En mis cartas siempre se lo digo. Desde que nos hicimos novios a penas he estado con ella. Es más la última vez su madre Jerónima nos avisó de que su padre al enterarse de que yo quería "hablar dentro de su casa" con su padre, y pedirle ser su novia; Jerónima intimidó a Encarni y le dijo que su padre Benjamín, no quería que nos hicieramos novios y Jerónima le dijo a Encarnita que se envenenaría si eso pasaba por miedo a la respuesta de su marido. Pero yo a Encarnita le he dicho que no se preocupe, que su madre para nada se va a envenenar, que eso lo dice por miedo a Benjamín.- dijo José convencido de que nada pasaría.

- Bueno José tu piensa que cuando Benjamín te acabe conociendo más, te va a aceptar como un hijo más. Encarnita le dirá a sus padres que querrá estar contigo aunque les pese, yo veo a esta chiquilla muy enamorada de ti José.- dijo Concha.

- Sí, lo sé...Me lo dice por carta. Encarnita tiene muchas ganas de verme y no tardaré en volver al pueblo, cuando acabe la mili porque nos llamarán en breve y de hecho ya tenemos la correspondencia que nos avisan, y cuando vuelva todo cambiará.- dijo José con firmeza y seguridad.

- José está aquí al lado escuchando tu hermano Manuel, te lo paso?.- dijo Concha.

- Sí pásamelo por favor.- dijo José.

- Qué pasa contigo? Cómo estás hermano? Te echamos mucho de menos todos, ya no es lo mismo sin ti, me aburro mucho, ya no me puedo meter contigo...-sonrió Manuel.

- Cierto! Yo también os echo mucho de menos. Pero tranquilos, en breve iré por ahí, tengo pensado que cuando acabemos la mili, pedirle a Encarnita de casarme con ella. Lleva mucho tiempo esperándome pobre y necesita de mí y yo de ella.- dijo José con un nudo en la garganta.

- Pues no se hable más José! No me dijiste que te debían un día entero? Pues cuando sea fin de año, cógelo y cenamos todos juntos. Te parece?. -dijo Manuel.

- Pues claro! será estupendo!.- dijo José mientras pensaba en su reencuentro con su familia y con la que tanto había deseado, Encarnita.

Manuel colgó el teléfono y fue a avisar a su madre Carmela y a su hermana Concha de que José haría todo lo posible por volver a casa, para pasar con ellos la noche de fin de año. Se respiraba un ambiente de felicidad intenso, de alegría y añoranza.









 

miércoles, 3 de septiembre de 2014

sábado, 30 de agosto de 2014

COMENTARIOS POR FAVOR/ COMMENTS PLEASE!!!

Buenos días en la mañana del Sábado 30 de agosto!!!//Good Morning in 30august Saturday!!!

Por favor, necesito, que me hagáis comentarios. Yo agradezco que me sigáis de verdad y más con el poco tiempo del que disponemos cada uno en el día a día. Pero necesito saber qué os gusta? qué puedo incomporar al blog que no os gusta del blog..esas cositas que hacen que vosotros y yo estemos más contentos, ok?

Please, I need you do it comments. I need to know who are your interestings, your preferences, etc...
This things will become the interest of a blog. I am a start blogger and I think  you are more interested in my blog if you like my book. Chapter to chapter I will like you help me with that please. Can you help me in my blog, please? In fact, I need a lot of comments to progress, to do more chapters progressly and without your help I can't do that, it's true, I need your colaboration please.
Thank you ver y much!

Venga, os doy una semana, y quiero que fluyan como la espuma!!! Al primero que haga uno, prometo que le doy un regalito!!!

Come on! I give you 1 week to do comments in my blog: historiasparacompartir2@blogspot.com
The first person that does a comment i'll post a present, there isn't a important present but is a iniciative to impulse it, my blog, ok?

thanks and kisses from BARCELONA!!!

besitosssssssssss desde BARCELONA!!!



Do you like I translate de chapters to English language? You can do this comment if you want.

CAPÍTULO 9 : UNA CONVERSACIÓN INTERESANTE...

La mañana del 10 de octubre de 1956, Antonio el minero, acudió como de costumbre al pozo número cinco. Por el camino de ida al "Carbonall" se encontró con Benjamín Recuero que había ido a buscar los típicos dulces de bizcocho de Villanueva, "los Barquillos".

Concha, la hermana de los mellizos, era vecina de Encarnita. José estaba estudiando muy duro en el instituto de los "Hermanos Maristas" ya que quería obtener una buena nota y titulación para poder acceder a algún puesto de trabajo que valiera la pena. Y por las tardes, seguí ejerciendo de monaguillo. La verdad fue que, eligieron los curas a José. Un día, en la escuela, le dijeron Joselito sacas muy buenas notas te necesitamos en la "Iglesia de Santa Bárbara" para ayudar al padre Andrés, a lo que José contestó: De acuerdo será divertido.

La casa de Carmela y Antonio era una casa de unos 80m cuadrados. En el exterior, las paredes se blanqueaban por el intenso calor de Sevilla. Tenía un patio exterior, de unos 40m cuadrados con naranjo, limonero, gallinas, conejos y un perro. No era una casa lujosa, pero en comparación con las demás casas de "Las Cuevas" se notaba donde trabajaba un minero y donde estudiaban los hijos.

Un día que José volvía del instituto, Concha le susurró en la oreja a su hermano...

- Joselito, acabo de ver a Encarnita asomada en su ventana.

Joselito, guiñó el ojo a su hermana y aguardó 10 minutos a saber cómo volver a conquistar a Encarnita.

- Buenos días princesa! .- dijo José a Encarnita desde el otro lado de la ventana...

- Buenos días José!.- Cómo te van los exámenes? Ya sabes de lo que vas a querer trabajar? No querrás ser minero, como tu padre no?.- dijo Encarnita.

A lo que José contestó:

- Mira, Encarnita, me estoy formando, para que pueda tener un buen sueldo y no te falte de nada el día en que tu y yo nos casemos.

- José...!!! jajajajaaj quién te ha dicho a ti, que a mí me podrías llegar a gustar? Será posible...

- No hace falta que me digas que no Encarnita! Se te nota en la mirada y te tiembla la voz.- dijo José.

- Qué mentiroso que puedes llegar a ser José! jajajajaja.- carcajeó Encarnita.

- Los ojos tuyos no mienten muchacha! Esos ojos grandes, negros, dulces que me tienen enamorado...Te diré una cosa Encarnita...En breve me presentaré a los exámenes finales, me darán una nota y si llego a ser de los mejores tendré opción a elegir entre varios trabajos. Podría ser que me enviarán a otra zona de España a trabajar...Y yo ya no estaría en Villanueva para verte. De hecho, mi tío Eusebio, me está comentado que el próximo verano para ganar unas pesetas me vaya con él, me enseña el oficio de camarero y estamos en los hoteles. Así reuniré dinero para si tengo que ir fuera a trabajar te vengas conmigo!.- dijo José.

- José...ya sabes como es mi padre...No sé cuantas veces te lo tengo que decir...nunca me dejará salir de este pueblo. Por no conocer...no conozco ni siquiera lo que es una playa ni el mar...entiendes?

Jerónima, estaba detrás del resquicio de la puerta, y oyó la conversación de los dos. Quedaba poco para que Benjamín volviera del trabajo y quiso avisar a Encarnita para que no sufriera delante de José vergüenza de una bronca.

- Encarnita!!!.- chilló retrocediendo hacia la cocina para que Encarnita no supiera que los había estado espiando.

- Dime mamá!.- dijo Encarnita.

- Buenos días Jerónima! .- saludó cordialmente José a la que podría ser su suegra en un futuro no muy lejano...

- José...te tengo dicho que no coquetees con Encarnita. Cómo te lo tengo que decir muchacho? en chino? Sabes lo que me ha dicho mi esposo Benjamín?.- dijo Jerónima.

- Jerónima, yo no hago nada malo. Es normal coquetear a estas edades. Usted qué prefiere, séame sincera... Que su hija se case con un desgraciado, o con un apuesto hombre, estudiado, formado, que quiere trabajar mucho para sacar a su familia adelante? Va dígame! .- dijo José.

- José, por favor cállate! dijo Encarnita con vergüenza.

- Tú, le has dicho a tu madre que nos queremos Encarnita? Porque en mi casa, ya todo el mundo, mi hermana Concha, el mellizo Manuel, y mis padres Carmela y Antonio ya están más que enteraos.

- José!.- dijo Jerónima. Tú, te piensas que no se nota? jajajaja.- empezó a sonreír... Cada vez que pasáis por aquí os sonrojáis, os miráis y os pensáis que la policía es tonta vaya! jajajajaj. aishhh que chiquillos estos...me vais a matar... Benjamín, mi marido me ha dicho que como pille a Encarnita tontear contigo...que se te acaban los pelos de la cabeza. Que no tiene edad para coquetear. Así que...sintiéndolo mucho José tendrás que esperar unos añitos más. Y ahora Encarnita vámonos para dentro que tu padre está a punto de llegar.

- Está bien mamá.- dijo Encarnita mirando a José con cara de enamorada y de dolida porque sabía que su padre Benjamín, no se lo iba a poner nada fácil a aquella parejita.





viernes, 29 de agosto de 2014

TO MY READINGS

Good Morning from Barcelona!

I see that there are a lot of people reading me.

I'm a Catalan woman and I like very much Sevilla. Every summer, me and my family go to "Villanueva del río y Minas". I like dancing "sevillanas". When I was a child I used to dance in a "feria" with my sister, my brother, my cousins and my parents.

To me, Sevilla is a very lucky city. Its people are very funny, they are laughing all the time. They love dancing very much and also they love the party, the food and the typical wine "rebujito".
I recommend you to go to Sevilla and experience all these things.

I love that you are reading me, and that you are willing to know the culture of this city, the people, the food, the wines, the dancing and the tourist information.

When I was young, me and my family went to "EXPO 92". At those times, all the countries from over the world visited this universal exhibition. And, at the same time, Barcelona was celebrating the Olimpic Games "BARCELONA 92".

I love the typical drink from Sevilla which is called in Spanish: "Gazpacho”, and the fried fish, called in Spanish: "pescaito frito".

I love that you are reading me and that we know each other and also the culture of Sevilla with my writing.

Thank you very much for making that possible.

Kisses from Barcelona

My aventure starts here in : historiasparacompartir2@blogspot.com

Thanks to my translator of spanish-english CHELO!!!!



 

Alumbrao Feria Sevilla 2014


Sevilla Capital Mundial del Enganche:"Desfile".- Pre-Feria 2014.


Feria de Sevilla 2014.- "Unas Sevillanas Bailadas A Caballo".


ecos del rocio - esta tarde se casa mi niña


miércoles, 27 de agosto de 2014

Villanueva del Río y Minas Tu Pueblo.


La Mineria en Vvª Del Rio Y Minas en Más que noticias Canal Sur (Jueves ...


ANDALUCIA ES DE CINE-VILLANUEVA DEL RIO Y MINAS


CAPÍTULO 8: MINAS DE LA REUNIÓN

Las minas de la Reunión eran una explotación minera del sur de España dedicada a la extracción de  desde el siglo XVII hasta que sería cerrada en 1972.

Los testimonios documentales más antiguos referentes a la extracción del carbón mineral en la zona de Villanueva del Río constatan la existencia de actividad minera en 1618, cuando se procede al nombramiento de don Fernando de Hallo como administrador de las Minas del Arzobispado de Sevilla, para abastecimiento de carbón a las herrerías de la zona. Durante el siglo XVIII existen distintas licencias de explotación de este mineral, destacando el período entre los años 1771 y 1789 en el que estuvo activa la llamada Real Compañía de Minas de Villanueva, ocasionando un incremento de producción prolongado entre los años 1796 y 1810 por la demanda que, ante el agotamiento de la oferta de carbón vegetal, ejercían la Real Fundición de Bronces y la Real Maestranza de Artillería de Sevilla, así como los altos hornos de las Fábricas de Hierros de El Pedroso. En 1816 pasó el disfrute privilegiado de estos yacimientos a la Compañía de Navegación del Guadalquivir y Canal Fernandino, siendo adquiridos los derechos de explotación en el año 1858 por la sociedad francesa Crédito Inmobiliario. En 1882, las Minas de la Reunión pasarían a formar parte de las concesiones otorgadas a la Compañía Ferroviaria M.Z.A, para pasar definitivamente a ser propiedad del Ayuntamiento de la localidad recientemente.



El Barrio obrero

El barrio Confianza fue el primer poblado obrero que comenzó a construirse entre los años 1896 y 1900 para sustituir los primitivos barracones. Entre 1890 y 1900 se levantaron los de Velarde y Constancia, para barreneros y picadores, construidos en torno a los antiguos pozos del mismo nombre. Los últimos en edificarse fueron los de Progreso, Cerro, Balbo y Transwaall, todos de 1935, correspondiendo a una tipología de barrio obrero constituido por calles y viviendas unifamiliares de una sola planta y patio o plurifamiliares de uno o dos pisos, realizadas en ladrillo con techumbre de madera, cañizo y teja curva. En el conjunto de los espacios destinados a la habitabilidad destacaban los poblados para empleados y directivos de San Fernando- Cabrerizas y el barrio de Casas Nuevas. El primero constituido por viviendas para cargos y empleados de tipo medio que, con sótano para almacenes y planta baja para establecimientos y módulos de habitación de carácter unifamiliar, componían un conjunto cuadrangular. El segundo se construyó en la década de 1920 albergando los inmuebles de mayor importancia edificatoria y artística destinados a viviendas de altos cargos y empleados cualificados. Entre ellos destacó la Casa de Dirección, un chalet de planta cuadrada con torre almenada sobre el jardín y vanos recercados con falsos doseles, la casa del ingeniero jefe, otro chalet edificado con fábrica de ladrillo y refuerzos de sillería, que destacaba por la pronunciada vertiente de sus tejados y los motivos de carácter modernista incorporados a los cierros de los arcos de la galería, abierta a un interesante jardín de tipo francés que precedía a la vivienda. La Casa del Director Técnico se destacaba por la bicromía entre los colores rojo y el amarillo de los materiales empleados en las aristas y en las roscas de los arcos que forman los vanos.
 
 
 
Edificios de servicios comunitarios
 
Entre estos núcleos de población se encuentraban los edificios de servicios comunitarios, como la antigua escuela, un inmueble de gran interés por su configuración arquitectónica, que presentaba un cuerpo central con fachada de composición muy armónica por la articulación de sus vanos en conjunción con el resto de los elementos decorativos, como las molduras y los balaustres del balcón superior. A ambos lados de este cuerpo central se desarrollaban sendas alas abiertas al patio trasero mediante amplias galerías con arquerías de medio punto sobre columnas de fundición elevadas en pedestales de ladrillo que soportaban antepechos realizados igualmente en hierro fundido. En la fachada destacaban los vanos geminados con marcos de ladrillo recortado. Otro de los inmuebles destacados era la iglesia, construida en 1927, era una nave transformada para tal fin a la que se habían adosado dos cuerpos cercanos a la cabecera configurando una planta de cruz latina. Sobre esta estructura se habían sumado otros elementos decorativos como el rosetón de estilo neogótico y la crestería neo-renacentista de la fachada y la portada mudéjar con decoración renacentista, réplica de la existente en el convento sevillano de Santa Paula. Otros inmuebles y espacios comunes eran el Teatro-Cine, el Hospital, el Economato, el Matadero-Carnicería y el Parque de la Plaza de España.
instalaciones industriales.
 
Completaban las dependencias de este conjunto minero el resto de las instalaciones industriales, centradas en torno a los pozos de extracción números 4, 5 y 7. El primero, activo desde 1880 a 1908, quedó desde la fecha de su cierre habilitado como principal entrada del abastecimiento de maderas para la entibación, pienso para los animales de carga, aparatos de arranque y orificio de ventilación. En este pozo existía una sala con tres motobombas de desagüe y una máquina de extracción de la marca francesa Bietrix, contando en su entrada con un castillete y en sus proximidades un conjunto de instalaciones industriales que presentaban un tipo de arquitectura racionalista desprovista de ornamentación, en la que destacaban como líneas compositivas la de los propios elementos estructurales de las armaduras de los muros y cubiertas. En sus inmediaciones estuvo instalada la Oficina Central de Dirección de Interior, en la que fue realizado el Mapa Thiéry, una pintura mural de grandes proporciones en la que se representaba un plano general de labores de la cuenca minera.
 
El pozo número 5 estuvo abierto entre los años 1893 y 1898, en torno al cual se implantó una central eléctrica, que contaba con un edificio de distribución inspirado en las torres de la arquitectura militar de época gótica, con torreones almenados y vanos ojivales con maineles que actualmente supone uno de los referentes monumentales de mayor entidad arquitectónica del conjunto; cribas lavaderos de carbón; la cabria, en la que se instaló una máquina de vapor de la marca Bollinckx en 1922; las salas de calderas, en las que se encontraban máquinas de la marca Babcok Wilcox; el edificio de bombas de desagüe Kaselowsky; los depósitos de Schlamms y dos chimeneas, una levantada en 1896 y otra, la de mayor tamaño, construida en 1920. El pozo número 7 contaba con una serie de instalaciones, como el pozo de agua, la cabria y casa de máquinas, la torreta de distribución de energía, la central eléctrica y las naves de talleres, en las que la tipología de edificio era la nave única con cubiertas de cerchas metálicas a dos aguas y muros de ladrillo visto y cemento simulando aparejos de cantería.
 

lunes, 25 de agosto de 2014

CAPÍTULO 7 : BUSCANDO A JOSÉ Y MANUEL POR VILLANUEVA

El verano se agotaba en aquel municipio sevillano. Dejaba tras de sí, días de intenso calor de baños en la ribera del Huéznar, de noches a la fresca, de ferias, cines de verano, helados, piscina, y comenzaba septiembre y con ello la vuelta a la escuela.

Las madres apuraban las batas para la escuela, los uniformes. Compraban los libros para los niños que o bien iban a la escuela de "Los hermanos Maristas" o bien al "Colegio del Gobierno". Preparaban los deberes que se habían quedado para última hora y las redacciones sobre las vacaciones que tendrían que entregar a los profesores para el nuevo curso y primer contacto con los amigos.

José y Manolito estaban acabando con esmero las redacciones de las vacaciones de verano. Concha, la hermana mayor ayudaba a su madre Carmela en las labores del hogar y jugaba con sus dos hermanos menores.

La mañana del 17 de septiembre de 1956 comenzó el nuevo curso escolar. Joselito ya tenía ganas de empezar pues era un alumno ejemplar y le encantaba estudiar, era muy perfeccionista.

Un día, Manolito y Joselito, mientras iban de camino a casa desde la escuela, no se les ocurrió otra cosa que irse a bañar a la ribera sin avisar a nadie.

Antonio, padre de los dos y minero, estaba en casa junto con Carmela. No paraban de preguntarse donde estarían los chiquillos pues ya pasaba media hora y no habían vuelto a casa. Por aquel entonces tenían trece años, los habían cumplido el 03 de julio y iban solos a la escuela.

Carmela empezó a inquietarse cuando veía pasar los minutos y sus chiquillos no aparecían, así que mandó a Antonio a darse una vuelta por el pueblo a ver si los encontraba.

Joselito y Manolito habían perdido la noción del tiempo y llevaban dos horas bañándose sin haber pasado por casa.

Antonio, el padre, iba preguntando por toda Villanueva del Río y Minas, a ver si alguien por casualidad los había visto en algún lugar. Era muy extraño ya que siempre volvían a casa al finalizar la escuela, pero aquel día cambiaron los planes. Antonio, fue a preguntar a los del barrio de "las Cuevas", a los de Tocina, a los de Cantillana, a los de Las Calderonas, pero no hubo respuesta alguna de donde pudieran estar ni de si alguien les había visto siquiera.

Antonio, para acabar de peinar la zona, pensó en dirigirse a la ribera. A lo lejos empezó a escuchar lo que parecían las risas de Manolito y Joselito. A medida que se iba acercando, las figuras de aquellos dos chiquillos se le iban haciendo más nítidas y las voces indiscutiblemente eran las de sus dos hijos.

Antonio, acercándose sigilosamente a las prendas de José y Manuel, las cogió y pegó un chillido.

- Sálganse del agua! Los dos! .- dijo con un chillido Antonio, el padre.

- Pero...padre! qué haces aquí?.- dijo Manuel.
- Qué hora es? .- dijo José.

- No quiero escucharos decir ni una palabra más!.- dijo Antonio. Ahora salid del agua! Es una orden!

José y Manuel salieron del agua. Había un pequeño detalle...Antonio había cogido sus prendas y ahora pretendía que avanzaran por todo el pueblo desnudos para aprender la lección y que otro día avisaran por lo menos.

- Papá, pásanos la ropa por favor! .- dijeron los dos mellizos.

- Que os calléis! digo! id tirando pá arriba, que nos tenéis contestos a tu madre y a mí. Será posible? estos niños...

- Perdón papá, no lo volveremos a hacer más...de verdad! Pero por favor, danos nuestra ropa. Me da vergüenza que Encarnita me vea así...- dijo José.

Antonio, no les facilitó a ninguno de los dos sus prendas e hizo que fueran de calle en calle andando y tapándose sus partes cuando veían a algún vecino, escondiéndose tras muros, casas, árboles, etc...

Finalmente, después de un rato de pasarlo mal llegaron a casa, donde recibieron otra merecida bronca de su madre Carmela.



miércoles, 20 de agosto de 2014

HISTORIAS PARA COMPARTIR CAPÍTULO 6 : ENCUENTRO DE ENCARNITA Y JOSE, EL MELLIZO

La mañana del 02 de agosto de 1956 Antonia y Encarnita fueron a refrescarse a la "Ribera del Huéznar". Su madre, Jerónima, estaba cosiendo un mantón de Manila. En la cocina de la familia Recuero, se estaba cocinando un guiso de patatas con ternera. Jerónima era muy buena cocinera y enseñaba a sus dos hijas recetas que habían pasado de generación a generación.

Jerónima perdió a su madre con tan solo dos añitos. Su padre murió cuando ella era muy jovencita también. Siempre recordaba a Encarnita y Antonia historias de la guerra civil española y de la postguerra. Sufrieron muchas penurias por aquel entonces. Jerónima contaba como no había para comer durante la guerra civil y que había tenido que comerse la cal de las paredes. Más tarde vino la cartilla de racionamiento donde cada ciudadano tenía asignada su porción de alimento diaria.

Un día, Encarnita, fue a la carnicería y pidió a Asunción los pedacitos de jamón de restos que quedaban al cortarle a los clientes. Era muy feliz de poder disfrutar de un pedacito y de su sabor.

Vestían las prendas que ellas mismas confeccionaban, y como, por aquel entonces no existían las lavadoras, se iban a la ribera del Huéznar a lavar las prendas que se pondrían al día siguiente y que dejarían secar al sol en la azotea.

Aquella mañana la calor era sofocante, se rozaban los 50 grados. Pero en la Ribera del Huéznar, rodeadas de pinares, y de eucaliptus era muy refrescante. Antonia y Encarnita se bañaron en aquellas aguas, en cuyo fondo descansaban pedruscos. Cuando pasaron las 5 de la tarde se fueron a "Las Cuevas" a ver a su amiga Toñi.

Cuando llegaron allí, Toñi, les comentó que los chicos de Villanueva estaban por allí y que se habían vuelto a acercar los de Tocina, entre ellos, Miguel y Pedro.

Encarnita, al escuchar a Toñi nombrar el nombre de Miguel, le comenzó a temblar la voz. Toñi, les ofreció la idea de ir a la zona y estar un rato con ellos.

Tardaron en decidirse, pero al final las tres amigas; Toñi, Encarnita y Antonia se fueron a las "Cuevas". A lo lejos Encarnita divisó a Miguel y a Pedro y les señaló. Enseguida, vinieron corriendo en busca de aquellas tres muchachas.

- Buenas tardes chiquillas!!!.- Dijo Pedro.

- Buenas tardes Pedro,- dijeron las tres a la vez.

- Qué hacéis tirando piedras a los chicos de nuestro pueblo? Porqué?.- dijo Toñi.

- La historia, ha empezado porque uno de los mellizos de Villanueva, José le ha dicho a Miguel, que Encarnita era suya.- dijo Pedro y continuó hablando. Entonces Miguel le ha tirado una piedra a José y todos los de Tocina nos hemos tirado piedras contra los de aquí.

- No me lo puedo creer Pedro... Porqué sois así? Ya no queremos veros más.- dijo Encarnita.

- A lo que Miguel dijo: Encarnita, el otro día tú y tu hermana no os lo pasasteis bien con Pedro y conmigo? Te hice hasta reír con mi chiste, soltaste una carcajada enorme...Qué te pasa? Por qué te pones así, son juego de chicos...no pasa nada malo, sólo que el mellizo ese, José, hijo del minero, se ha enamorado de ti y yo también. Es normal entre los chicos, pelear por las muchachas...no te lo tomes a mal mujer!!!....

- Mira Miguel!.- le dijo Encarnita... El otro día, me pareciste simpático, es cierto, pero hoy he cambiado de opinión, además te he de decir algo. Que no me gustan los chicos con pantalón corto, ala ya lo he soltao,- dijo Encarnita.

José, el mellizo de la familia Lara, pasaba por allí. Desde el primer día que vio a Encarnita, se quedó prendado de ella. De manera que ni corto ni perezoso se acercó al lugar donde estaban los cinco reunidos y dijo:

- Encarnita, te llamas verdad? Y eres la hija de Benjamín y Jerónima verdad? Te veo cada día pasar cuando vas a la escuela, yo también voy al colegio de los "Hermanos Maristas".- dijo José

- Hola José.- si te tengo visto y de la Ribera. Tu padre es Antonio, el minero verdad?.- dijo Encarnita.

- Si, Encarnita. Oye te está molestando este maleducado de Tocina?

- No José, ya hemos hablado todo lo que había que hablar, de hecho nosotras tres, ya nos íbamos, mi madre Jerónima nos espera.-dijo Encarnita.

- Está bien Encarnita. Nos veremos otro día?.- dijo José.

- Mi padre Benjamín.- le dijo en voz baja y sin que su hermana Antonia ni su amiga Toñi, se enteraran...nos vigila. Está pendiente de los chicos que merodean por aquí. Así que no lo creo José.
















VILLANUEVA DEL RIO Y MINAS - MARISTAS


villanueva del rio y minas en el corazón


Villanueva Del Rio Y Minas en ESTE ES MI PUEBLO (10-05-2014) Canal Sur TV


Enrique Iglesias - Bailando (Español) ft. Descemer Bueno, Gente De Zona


martes, 19 de agosto de 2014

CAPÍTULO 5: PREPARADA PARA CASARME

Antonia y Encarnita desaparecieron del lugar dejando tras de sí a Miguel, el conquistador, y Pedro, el entusiasta.
 
Rozaban las seis de la tarde y la calor había empezado a cesar en aquel municipio de Sevilla. Benjamín volvía del ayuntamiento y Jerónima y sus hijas le esperaban con la mesa preparada y para servirle el gazpacho que habían elaborado entre las tres con tomates del huerto de Juana, la vecina, con pepino, pan duro que habían ablandado, dos ajos, pimiento rojo y aliñado con aceite, vinagre y sal. También habían elaborado un puchero de garbanzos, verdura; entre ellas calabaza, apio, acelgas. Después del puchero tenían pensado servirle una "pringá". La "pringá" está formada por carne de pollo deshuesada, ternera, tocino y chorizo; todo ello va acompañado de migajas de pan dónde el comensal se pringa las manos al coger el pan con esta mezcla de carne, de ahí el origen del nombre.
 
Una vez que Benjamín había acabado de comer, se retiró de la mesa para como viene siendo de costumbre echarse una siesta.
 
Jerónima, Antonia y Encarnita retiraron los platos de la mesa y entre las dos hermanas los fregaron. Cuando acabaron de recoger la cocina, se tumbaron también en sus respectivas camas para echarse una siesta.
 
Encarnita, lo intentó, más no se durmió. Era imposible para ella, ya que continuamente estaba pensando en aquel chico. Se le venían imágenes a la cabeza de Miguel y era imposible de poder conciliar el sueño.
 
Antonia, se dio cuenta de que su hermana no pegaba ojo y le preguntó:
 
- Encarnita, a qué se debe tu inquietud? Por qué no te duermes?
A lo que Encarnita contestó:
 
- No lo sé Antonia. Es muy extraño. Aquel chico...
 
- Miguel? .- dijo Antonia
 
- Sí! Miguel! no paro de pensar en él. Me ha parecido tan gracioso hermana...A lo mejor si volvemos mañana, estarán allí.- dijo Encarnita.
 
- Encarnita, eres muy joven todavía, apenas has cumplido trece años, y ya piensas en chicos?.- dijo Antonia.
 
- Lo sé...pero no lo puedo evitar. Ese chico aunque no vestía a mi gusto porque no me gustan los pantalones cortos, y aunque no era muy apuesto el pobre, tenía muchísima gracia. Hizo que soltara una carcajada.- dijo Encarnita.
 
- Encarnita, olvídate de ese muchacho! exclamó con miedo. Nuestro padre Benjamín, nos vigila, sabe y le han contado que los chicos andan merodeando por Villanueva intentando camelar a las chicas de aquí. Es bien sabido que nuestro padre es muy celoso y no le agradará que andemos coqueteando con chicos.- dijo Antonia.
 
- Ya...pero hermana nuestro padre se casó con 12 años y nuestra madre con 14. No me podrán decir nada. Ya tengo edad suficiente para conocer a un chico. Además sé hacer las tareas del hogar, sé cocinar, sé coser, sé todo lo que hace falta para casarse. Mi padre no puede ser tan egoísta, no crees? Nos ha de dejar algo de libertad, supongo que él también tuvo errores y se equivocó y los pagó. Por qué entonces, no me deja ser mayor? No lo entiendo...- dijo Encarnita con sollozos y lágrimas que caían de su mejilla.





HISTORIAS PARA COMPARTIR CAPÍTULO 4 : JUGANDO A SER MAYORES

Apareció en escena Miguel, hijo de María y Bernabé, pertenecía al municipio andaluz de Constantina.
 
Contemplando a Encarnita dijo a su amigo de infancia Pedro:
- Mira, que muchacha más hermosa...no he visto chicas tan guapas por Constantina, me gustaría vivir aquí para poder verla todos los días, no me cansaría nunca de verla.
 
A lo que dijo Pedro:
- Miguel, no sueñes, estas muchachas se casarán con gente de "Las Cuevas" no tienes nada que hacer con esa chica. Es demasiado guapa para ti, no se fijará en ti, además creo que su padre es muy celoso y que la controla demasiado, al menos eso dicen.
 
- Pero, aunque sea tan hermosa como una flor de la ribera del Guadalquivir, me gustaría conocerla.
Seguramente quede fascinada de mi personalidad. Cierto es, amigo del alma, que esta chica "quita el sentío" y aunque yo sea bajito le encandilaré con mi mirada y buen hacer.- dijo Miguel.
 
- Está bien, amigo, tu verás, no quiero que sufras por una mujer y tengo entendido que las muchachas de aquí no se casan hasta los 18 años. Si es lo que quieres, allá tú, pero creo que no te va a ser fácil hacer que se quede prendada de ti. Pero no la has visto Miguel? Es una chica fascinante! Tendrá el listón muy alto Miguel. No es como las demás y lo sabes!
 
- Si, pero aún así, creo que vale la pena conocerla. Por qué no me ayudas y nos acercamos para verla? Tú si quieres habla con la que parece ser su hermana, porque es de parecido semblante y déjame que yo me camele a esta, vale?
 
- Está bien Miguel, acerquémonos y preguntémosles como se llaman, de acuerdo?
Se acercaron a las dos hermanas y comenzó a hablar Pedro que era más decidido y más tenaz que Miguel.
 
- Hola chicas.- Comenzó a hablar Pedro
 
- De donde sois?.- Preguntó Pedro.
 
A lo que contestó Antonia, la mayor de las hermanas:
- Somos de "Las Cuevas" y hemos venido a pasar la tarde con nuestras amigas. Aquí se está a gusto pues la arboleda nos cobija de la solana que hace hoy. Esta,- dijo Antonia señalando a su hermana,- Es Encarnita mi hermana menor.
 
Encarnita comenzó a hablar, era una chica muy tímida, de echo, Benjamín su padre, no quería que tonteara con los chicos ya que sabía que era de hermosa apariencia y no quería que cualquier chaval se llevara a su hijita del pueblo para llevársela a otro más distante en el que no pudiera verla.
 
- Pues yo soy Encarnita. De donde venís vosotros?
 
- Somos de Constantina y venimos con amigos de Tocina. Sería de nuestro agrado poderos ver otro día. Tanto Miguel como yo, Pedro, estaríamos encantados de ir un día con vosotras a la ribera y refrescarnos allí.- dijo Pedro.
 
- Antonia dijo: Es imposible, tenemos prohibido por nuestro padre Benjamín, reunirnos con cualquier chico y más si nos ve con unos de Constantina...Lo sentimos como mucho solo nos dejan jugar con los chicos de "Las Cuevas" y porque conocen a sus padres, mineros. Sois muy agradables chicos, pero Encarnita y yo tenemos que volver a casa. Nuestra madre Jerónima, nos espera para que le ayudemos a hacer el gazpacho y el puchero porque nuestro padre Benjamín, en breve volverá del ayuntamiento y querrá vernos en casa, sino se preocupará mucho y nos buscará por todo Villanueva del Río y Minas.
 
Miguel, entonces, viendo que las muchachas de marchaban, pensó que no se podían ir sin apreciar la gracia innata que tenía y que de ello dependía que Encarnita pudiera fijarse en él, ya que por su aspecto seguramente nunca se fijaría en él. De manera, que ni corto ni perezoso, comenzó a hablar, no había dicho nada hasta entonces.
 
- Es cierto Antonia y Encarnita, que vuestro padre os espera en casa? Mirad que si estáis con Pedro y conmigo un rato no os aburriereis ná. Mi amigo Pedro se sabe unas historias muy buenas y yo soy experto contando chistes. No hay persona que no se ría de ellos. Sabéis por qué los de "Tocina" ponen una cebolla en el coche chicas?.- dijo Miguel.
 
- No Miguel, porqué? .- dijeron Encarnita y Antonia riéndose.
 
- Pues porque es bueno para la circulación.- dijo con salero Miguel.
 
Antonia se rió tímidamente pero Encarnita echó una gran carcajada y entonces supo Miguel que la tendría en el bote más tarde o más temprano.

HISTORIAS PARA COMPARTIR CAPÍTULO 3 : LAS CUEVAS

Aquella mañana soplaba una brisa agradable, iba a durar poco, ya que había previsión de que la temperatura subiera a 43 grados.
 
Antonio, como de costumbre, se levantó y bebió su vaso de leche y una tostada de aceite. Cogió su botijo de barro y fue a buscar agua a la fuente, por el camino se encontró con Benjamín Recuero. Benjamín era un amigo de la infancia, habían compartido el mismo colegio con el cura Andrés y se habían casado ambos con bellas muchachas de la barriada de "Las Cuevas".
 
Benjamín tenía el oficio de transporte de carruajes de ataúdes, trabajaba para el ayuntamiento. Se había casado con Jerónima García, era una gran costurera. Bordaba mantones de manila, colchas de cama, confeccionaba vestidos, faldas, jerseys; dominaba el punto de cruz, era hábil incluso con la lana y manejaba todo tipo de texturas (seda, lana, algodón...) ella misma confeccionaba las prendas para sus cuatro hijos. La familia Recuero eran Benjamín y Jerómina y sus cuatro hijos, la mayor de los hermanos era Antonia, una muchacha muy guapa, morena con el pelo largo y hermosa figura, el siguiente era Julián, un chico muy guapo de ojos azules como su padre y cabello castaño claro; luego estaba Manuel un chico muy atractivo cuya piel estaba tostada al sol, ojos marrones y grandes y con un "salero que quita el sentío" como dicen los andaluces. La más pequeña de los hermanos era Encarnita, era una muchacha de piel tersa y dorada al sol, sus ojos eran marrones oscuros y muy grandes, sus labios eran gruesos y lucía una melena morena larga y lisa.
 
Encarnita ya tenía 12 años, estaba bien formada, era una mujercita recubierta de un carácter aún infantil. Todos los chiquillos del barrio de "Las Cuevas" admiraban su belleza.
 
Un día, cuando José el hijo de Antonio, mellizo de Manolito, contempló a Encarnita se quedó admirado al ver su belleza. Por aquellos entonces Encarnita iba a la escuela y Joselito iba al colegio de los "Hermanos Maristas", hacía de monaguillo allí y siempre preguntaba al cura Sebastián por los Santos Escritos de la Biblia. Era una persona de fe, se sabía al dedillo los versículos de la Biblia. El padre Sebastián le había enseñado historias bíblicas como el éxodo del pueblo de Israel de Egipto, como Dios separó las aguas del Mar Rojo para que los israelitas pudieran huir a través de él mientras les seguían el ejército egipcio con caballos, lanzas, y carruajes. El pueblo de Israel tuvo que tener fe ciega en Dios y no temer al ejército egipcio que iba tras él, ya que Dios les prometió que cerraría las aguas del Mar Rojo y desaparecerían del mapa; inundados sus caballos, sus carros de asalto, sus vestiduras de combate y todo cuanto poseían para la guerra.
 
José escuchaba atentamente todas estas historias y se las contaba a su padre Antonio, minero del Carbonall y a su madre Carmela.
 
Esa misma tarde, como de costumbre Joselito acabó sus rezos de la iglesia y acudió con su hermano mellizo Manolito a jugar con los amigos. Dejaron en casa las prendas de monaguillo, y se fueron a "Las Cuevas" a jugar. Por allí, pasaban chicos de la ribera del Guadalquivir, también los hijos de los mineros del Carbonall, las muchachitas que ayudaban en casa después de la escuela a sus madres en las tareas culinarias, del hogar, de la confección y pasaban un rato jugando a ser mayores.
 
Encarnita fue con su hermana Antonia a jugar en ese mismo lugar. Los chicos venían de haberse daño un chapuzón en las aguas de la ribera, pues la calor era insoportable, habían rozado los 46 grados. De repente, en el lugar, aparecieron unos chiquillos que venían de otro pueblo de al lado, llamado Constantina, limítrofe por el norte con Villanueva del Río. Estos chiquillos contemplaron lo hermosas que eran las muchachas de allí, la mayoría tenía un aspecto impoluto, eran de hermosa apariencia y semblante.
 
Apareció en escena Encarnita, la hermana menor de la familia Recuero junto con su hermana Antonia. Los muchachos se quedaron prendados al verlas pasar. Querían conocerlas y entablar un vínculo con ellas, ya que de donde venían no habían visto muchachas de tal belleza.
 

HOY COMIENZA LA AVENTURA

Si chico/@s;
Hoy comienza mi aventura. Es la primera vez que escribo un blog. Espero que podáis disfrutar de él. Tengo pensado incorporar "Historias para compartir" con todos vosotros/@s y que conjuntamente sea un espacio en el que podamos expresar vivencias, experiencias, historias del día a día, etc..

Hoy en día, todos disponemos de muy pocas horas para dedicarnos a lo que realmente nos gusta, nuestros hobbies. Con muy poco tiempo al día que le dediquemos cada uno de nosotros podemos crear un espacio donde cada uno aporte ideas, pensamientos, vivencias, de manera que sea útil y sea un lugar donde cada uno puede aportar su granito de arena.

La idea de crear un blog ha surgido hoy precisamente hablando con una amiga. Ella me ha comentado que se lleva mucho esto de los blogs y que podría crear uno. Yo le he comentado que me gustaría escribir un libro y su respuesta ha sido que escribiera cada día un capítulo en este blog a ver si tenía lectores que me siguieran en mi aventura. Yo le he comentado que era muy buena idea y que lo iba a pensar, hasta que mira! en que ha derivado una simple conversación.

Encantada de que publiquéis aportaciones a mi blog.

Y que juntos podamos construir un espacio en el que nadie se sienta intimidado actúe con libertad para expresar experiencias, gustos, preferencias...

Os espero ;)

CAPÍTULO 2- LA INDUSTRIA MINERA DE VILLANUEVA


HISTORIAS PARA COMPARTIR- CAPITULO 2 (LA INDUSTRIA MINERA DE VILLANUEVA)
 

La mañana del 10 de julio de 1956, Antonio acudió como de costumbre al Carbonall.

El Carbonall, estaba situado en la Vega Alta del Guadalquivir, se asentaba a orillas de la Ribera del Hueznar, distaba de la capital unos 42 kilómetros por carretera en dirección a la Sierra Norte sevillana y 45 por ferrocarril. Villanueva del Río y Minas no era un pueblo sino dos, Villanueva del Río y luego Villanueva de las Minas en un paisaje minero ya la pie del castillo que llamaban palacio. Anteriormente Villanueva era paisaje de río, fue un puerto fluvial en época romana y después de la reconquista como había quedado despoblada en la época árabe, hubo que hacer la villa de nuevo, por eso se llamó Villanueva. Y algún tiempo fue feudo del Duque de Alba de lo que ha quedado como testimonio el edificio en ruinas junto a la iglesia de Santiago el Mayor. Limitaba al norte con El Pedroso y Constantina, al Sur con el río Guadalquivir que la separa de Tocina, al Este con Alcolea del Río y Lora del Río y al Oeste con Cantillana.

Estaba atravesada por la línea férrea de Sevilla a Mérida, que remontando el Huéznar, cursaba la parte montañosa de esta región de norte a sur; poseía una estación de viajeros y mercancías en el poblado de las minas y un apartadero especial, con una red de vías de servicio exclusivo de las minas, unidas a la línea de Sevilla- Mérida; en este y mediante tolvas, era cargado el carbón en vagones de R.E.N.F.E que era la que lo consumía.

La ribera del Huéznar afluente del Guadalquivir, cruzaba la cuenca por su margen derecha, haciendo un codo delante del pozo número cinco y corría delante de él de este a oeste. En general, la dirección de este río era de norte a sur y cerca del afloramiento de las capas carboníferas, recibía las aguas del arroyo "Tamujoso". Las alturas de las colinas entre las que discurría la ribera, oscilaban entre 60 y 120 metros sobre el nivel del mar, si bien, más al norte, iban creciendo rápidamente. El cauce de la ribera frente al pozo nº5 estaba a unos 25 metros sobre el nivel del mar.

Villanueva del Río, tenía su principal vía en la agricultura del olivo y un poco en la pesca de los albures que subían por el Guadalquivir hasta Alcolea y Lora. Su actividad económica se centraba en la agricultura, produciendo algodón, cereales, olivar y frutales como principales cultivos.

En el siglo XVII se descubren las minas de carbón a una legua de Villanueva. Felipe III autoriza a que el carbón mineral se lleve en barcazas hasta Sevilla, así surge un poblado minero que más tarde se convertirá en barriada de Las Minas y ya empieza a llamarse Villanueva de las Minas. La minería del carbón daba empleo casi al 80 por ciento de la población.

En el siglo XIX las minas de Villanueva se hacen opulentas, tanto que el gobierno atendiendo a las peticiones del barrio minero que es el que tiene el poderío económico, acaba por convertir a ese barrio en cabeza de municipio.

El 22 de Diciembre de 1944 el Boletín Oficial del Estado cambiaba el nombre de Villanueva del Río por Villanueva del Río y Minas y se trasladó al barrio minero el ayuntamiento, el archivo municipal y todas las dependencias oficiales.

En 1973 una empresa privada explotó a cielo abierto las antiguas minas de San Fernando. Una vez clausurada y debido a la riqueza de agua en la zona, determina en la formación de un gran embalse conocido como el Lago del Mirador. Bajo el puente de hierro en el interior de un hermoso pinar a orillas del Hueznar.

 


  

HISTORIAS PARA COMPARTIR CAPÍTULO 1 : LA FAMILIA LARA

 
CAPÍTULO 1: LA FAMILIA LARA

Bienvenido lector/@;

Le voy a contar una historia, la historia que no se volverá a repetir jamás, pues cada cosa que nos pasa sólo se vive una vez. Todo tiene su momento en la vida, y nada volverá a suceder tal y como ha pasado. El pasado eso es y en eso se queda, para bien y para mal.

Esta historia que les voy a contar comienza en el año 1956 en un pueblecito de Sevilla de nombre "Villanueva del Río y Minas". Es un pueblo mayoritariamente de mineros y trabajadores honrados. Mi abuelo Antonio, ya fallecido, que descanse en paz, forma parte de esta historia. Eran años difíciles, de postguerra, todo el mundo tenía que sacrificarse fuese trabajando en las minas de carbón, recolectando algodón, trabajando la tierra con el calor infernal que caracteriza a Sevilla, cazando en los cotos (el que tuviera) y las amas de casa luchando por sacar hacia delante a sus niños, realizando labores del hogar, recogiendo la aceituna, etc...No eran momentos fáciles, quién no lo sabe? Tenían que esforzarse duramente para tener una migaja de pan, una casita modesta, un trabajo estable y todo ello requería sacrificio.

Carmela, mi abuela, que en paz descanse, aquel día esperaba con anhelo a que Antonio llegara de trabajar. Carmela era morena, de ojos grandes, llevaba gafas de pasta de color negro, tenía el pelo muy corto, como un chico. Vestía muy sencilla, de hecho ella misma se confeccionaba sus prendas y las de su familia. La familia Lara estaba formada por Antonio, el padre de familia, minero. La madre, de nombre Carmela y tenían tres hijos. La mayor de los tres hermanos se llamaba Concha y los otros dos eran varones mellizos cuyos nombres eran Manuel y José.

Se asomaba el sol en aquella mañana del 03 de julio de 1956. Era una mañana muy calurosa, rozaban las seis de la mañana y ya se notaba el sofoco que había en aquella cocina y mientras, en el exterior, el calor iba haciéndose mayor a medida que pasaban las horas.

 Antonio, estaba tomando un vaso de leche, cuando se le apareció Carmela y le dijo:

- Antonio, qué te apetecerá comer hoy?

- Pues no lo sé chiquilla...lo que a ti te apetezca mujer.- dijo Antonio

- Te apetece que te haga unas lentejas Antonio?

- Pues si cariño, hazme esas lentejas que tanto me gustan.

- Está bien, me vuelvo a la cama, ten cuidado no hagas mucho ruido que los niños duermen. Manolito ayer se acostó tarde porque no podía dormir de la calor que hacía y Joselito no ha parado de roncar toda la noche y a penas he podido pegar ojo. Cierra la puerta con cuidado detrás de ti y llena el botijo de agua en la fuente que hoy volverás a pasar mucha calor y las minas te están volviendo más viejo cada día.

- Está bien, Carmela, intentaré no despertar a los chiquillos...además cuando venga del Carbonall (minas de carbón) a parte de comerme ese peaso de guiso que vas a hacer, querré jugar un poco con Joselito y Manolito y luego me iré a echar una siesta.

Cada día, sucedía como el día anterior. Antonio, se sumergía en las cuevas para extraer Carbón y Carmela mientras tanto, hacía las tareas del hogar, realizaba la comida, atendía a Joselito y Manolito y Concha que era un poco más mayor le ayudaba en las tareas del hogar. Concha ya iba al colegio y enseñaba a sus hermanos todo lo que aprendía. Ella iba a un colegio de monjas, se llamaba el "Colegio de los Hermanos Maristas" al que más tarde, irían Joselito y Manolito de curas.

Un día, estando en el colegio, la monja le dijo a Concha:
- Cual es el mayor de los diez mandamientos?
La monja esperaba que Concha respondiera amar al prójimo como a uno mismo.

Pero Concha, aguardo dos minutos en silencio y de repente respondió:
- Hermana María, el mayor de los diez mandamientos es Darle a Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.

Concha, tenia un gran conocimiento de los Santos Escritos, tenia una fe ciega en Dios y intentaba que cada versículo de las Escrituras penetrara en su mente y corazón pues uno de sus versículos favoritos suyos, era que la biblia ejerce mas poder en el corazón que cualquier espada de dos filos.