miércoles, 27 de agosto de 2014

CAPÍTULO 8: MINAS DE LA REUNIÓN

Las minas de la Reunión eran una explotación minera del sur de España dedicada a la extracción de  desde el siglo XVII hasta que sería cerrada en 1972.

Los testimonios documentales más antiguos referentes a la extracción del carbón mineral en la zona de Villanueva del Río constatan la existencia de actividad minera en 1618, cuando se procede al nombramiento de don Fernando de Hallo como administrador de las Minas del Arzobispado de Sevilla, para abastecimiento de carbón a las herrerías de la zona. Durante el siglo XVIII existen distintas licencias de explotación de este mineral, destacando el período entre los años 1771 y 1789 en el que estuvo activa la llamada Real Compañía de Minas de Villanueva, ocasionando un incremento de producción prolongado entre los años 1796 y 1810 por la demanda que, ante el agotamiento de la oferta de carbón vegetal, ejercían la Real Fundición de Bronces y la Real Maestranza de Artillería de Sevilla, así como los altos hornos de las Fábricas de Hierros de El Pedroso. En 1816 pasó el disfrute privilegiado de estos yacimientos a la Compañía de Navegación del Guadalquivir y Canal Fernandino, siendo adquiridos los derechos de explotación en el año 1858 por la sociedad francesa Crédito Inmobiliario. En 1882, las Minas de la Reunión pasarían a formar parte de las concesiones otorgadas a la Compañía Ferroviaria M.Z.A, para pasar definitivamente a ser propiedad del Ayuntamiento de la localidad recientemente.



El Barrio obrero

El barrio Confianza fue el primer poblado obrero que comenzó a construirse entre los años 1896 y 1900 para sustituir los primitivos barracones. Entre 1890 y 1900 se levantaron los de Velarde y Constancia, para barreneros y picadores, construidos en torno a los antiguos pozos del mismo nombre. Los últimos en edificarse fueron los de Progreso, Cerro, Balbo y Transwaall, todos de 1935, correspondiendo a una tipología de barrio obrero constituido por calles y viviendas unifamiliares de una sola planta y patio o plurifamiliares de uno o dos pisos, realizadas en ladrillo con techumbre de madera, cañizo y teja curva. En el conjunto de los espacios destinados a la habitabilidad destacaban los poblados para empleados y directivos de San Fernando- Cabrerizas y el barrio de Casas Nuevas. El primero constituido por viviendas para cargos y empleados de tipo medio que, con sótano para almacenes y planta baja para establecimientos y módulos de habitación de carácter unifamiliar, componían un conjunto cuadrangular. El segundo se construyó en la década de 1920 albergando los inmuebles de mayor importancia edificatoria y artística destinados a viviendas de altos cargos y empleados cualificados. Entre ellos destacó la Casa de Dirección, un chalet de planta cuadrada con torre almenada sobre el jardín y vanos recercados con falsos doseles, la casa del ingeniero jefe, otro chalet edificado con fábrica de ladrillo y refuerzos de sillería, que destacaba por la pronunciada vertiente de sus tejados y los motivos de carácter modernista incorporados a los cierros de los arcos de la galería, abierta a un interesante jardín de tipo francés que precedía a la vivienda. La Casa del Director Técnico se destacaba por la bicromía entre los colores rojo y el amarillo de los materiales empleados en las aristas y en las roscas de los arcos que forman los vanos.
 
 
 
Edificios de servicios comunitarios
 
Entre estos núcleos de población se encuentraban los edificios de servicios comunitarios, como la antigua escuela, un inmueble de gran interés por su configuración arquitectónica, que presentaba un cuerpo central con fachada de composición muy armónica por la articulación de sus vanos en conjunción con el resto de los elementos decorativos, como las molduras y los balaustres del balcón superior. A ambos lados de este cuerpo central se desarrollaban sendas alas abiertas al patio trasero mediante amplias galerías con arquerías de medio punto sobre columnas de fundición elevadas en pedestales de ladrillo que soportaban antepechos realizados igualmente en hierro fundido. En la fachada destacaban los vanos geminados con marcos de ladrillo recortado. Otro de los inmuebles destacados era la iglesia, construida en 1927, era una nave transformada para tal fin a la que se habían adosado dos cuerpos cercanos a la cabecera configurando una planta de cruz latina. Sobre esta estructura se habían sumado otros elementos decorativos como el rosetón de estilo neogótico y la crestería neo-renacentista de la fachada y la portada mudéjar con decoración renacentista, réplica de la existente en el convento sevillano de Santa Paula. Otros inmuebles y espacios comunes eran el Teatro-Cine, el Hospital, el Economato, el Matadero-Carnicería y el Parque de la Plaza de España.
instalaciones industriales.
 
Completaban las dependencias de este conjunto minero el resto de las instalaciones industriales, centradas en torno a los pozos de extracción números 4, 5 y 7. El primero, activo desde 1880 a 1908, quedó desde la fecha de su cierre habilitado como principal entrada del abastecimiento de maderas para la entibación, pienso para los animales de carga, aparatos de arranque y orificio de ventilación. En este pozo existía una sala con tres motobombas de desagüe y una máquina de extracción de la marca francesa Bietrix, contando en su entrada con un castillete y en sus proximidades un conjunto de instalaciones industriales que presentaban un tipo de arquitectura racionalista desprovista de ornamentación, en la que destacaban como líneas compositivas la de los propios elementos estructurales de las armaduras de los muros y cubiertas. En sus inmediaciones estuvo instalada la Oficina Central de Dirección de Interior, en la que fue realizado el Mapa Thiéry, una pintura mural de grandes proporciones en la que se representaba un plano general de labores de la cuenca minera.
 
El pozo número 5 estuvo abierto entre los años 1893 y 1898, en torno al cual se implantó una central eléctrica, que contaba con un edificio de distribución inspirado en las torres de la arquitectura militar de época gótica, con torreones almenados y vanos ojivales con maineles que actualmente supone uno de los referentes monumentales de mayor entidad arquitectónica del conjunto; cribas lavaderos de carbón; la cabria, en la que se instaló una máquina de vapor de la marca Bollinckx en 1922; las salas de calderas, en las que se encontraban máquinas de la marca Babcok Wilcox; el edificio de bombas de desagüe Kaselowsky; los depósitos de Schlamms y dos chimeneas, una levantada en 1896 y otra, la de mayor tamaño, construida en 1920. El pozo número 7 contaba con una serie de instalaciones, como el pozo de agua, la cabria y casa de máquinas, la torreta de distribución de energía, la central eléctrica y las naves de talleres, en las que la tipología de edificio era la nave única con cubiertas de cerchas metálicas a dos aguas y muros de ladrillo visto y cemento simulando aparejos de cantería.
 

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